Román Fernández Angulo (1930)

Biografía breve:

Román Fernández Angulo “Manín“, nació el 8 de noviembre de 1930 en Balmaseda, en el barrio de El Cubo, en la misma casa en la que nació su padre (Román Fernández Rasines) y su abuelo.   Su madre, Encarnación Angulo Ruiz, era de Orrantia, aldea del valle de Mena (Burgos) lindante con Álava, junto al camino que une Arceniega con Balmaseda.

Con 7 años, tras la caída de Balmaseda en manos de los nacionales, tuvo que huir con sus padres y hermanos a Santander donde sobrevivieron dentro de un vagón de tren lleno de comida.   Intentaron huir en un barco ruso a Rusia pero, finalmente, les detuvieron y trasladaron a Balmaseda donde sus padres, antes de ser encarcelados, repartieron a sus hijos en varios lugares con familiares.   A él le toco al pueblo natal de su madre, a Orrantia, donde pasó muchísima hambre y penalidades.

Tras seis años regresó a Balmaseda donde volvió a vivir con sus padres que acababan de salir de la cárcel.   Entró en la escuela hasta que, poco después, comenzó a vivir del estraperlo, algo que duró varios años, pasando los sacos desde el tren hasta las estraperlistas.   Con 16/17 años se puso a trabajar en el mundo del transporte, ayudando a Delfín Arregi (padre) y a sus hijos que tenían una empresa de transportes.   Allí aprendió el oficio y siguió siendo chófer de camión hasta su jubilación.

Participó activamente en las procesiones, ejerciendo de centurión durante más de once años y siendo el encargado de tener organizados y preparados a los “romanos”.   Introdujo algunas innovaciones en el papel de centurión y en algunos apartados de la procesión.

 


 

VÍDEO (resumen)


 

Guerra Civil y postguerra:

Recuerda la entrada en Balmaseda de los nacionales así como los bombardeos y los refugios.   Uno de los refugios empezaba delante de donde hoy en día está la Ertzaintza, otro refugio había en la calle Correría  (tenía forma de U pero más ancho) y otro debajo de El Bosque, junto a los talleres de La Robla, cerca de El Cristo.

Sus vivencias personales son muy profundas y dolorosas.   En plena guerra, su madre puso el 1 de mayo (iba con un balde de dos asas) claveles en la solapa de todo el mundo.   Durante la guerra, a medida que se iba produciendo la retirada, todos los “retirados” que llegaban a Balmaseda se refugiaban en casa de “la Encarna”, a la que acabaron llamando “La Pasionaria” (él indica que ayudaba tanto a unos como a otros).   Recuerda que, a causa de todos los refugiados que llegaron, se les llenó la casa de piojos y tardaron mucho en poder limpiarla.

Cuando Balmaseda cayó, todos sabían lo que “La Pasionaria” había hecho y los nacionales fueron a por ella.   Temiéndose lo que iba a ocurrir toda la familia (padre, madre y cuatro hijos) tuvieron que huir.   Fueron andando hasta llegar a Traslaviña (Arcentales) donde cogieron un tren que les llevó a Maliaño, al lado de Santander. Poco después, caída Santander, desde Balmaseda mandaron gente a buscar a los balmasedanos y encerrarlos.  Arregi, como dueño de un camión, tuvo que ir a recoger a los que le mandaban y, entre ellos, a los Fernández.  Cuando volvían a Balmaseda, a la altura de Beranga (Cantabria), los nacionales decidieron fusilar a algunos, entre ellos al padre de Román Fernández pero, en parte gracias a la intervención de Arregi que aseguró que era un hombre bueno, no le fusilaron.

Llegados a Balmaseda les llevaron a un bar que hacía las veces de cuartelillo.   Les interrogaron y les tomaron declaración.   Sus padres entonces lograron que alguien les prestara un burro y decidieron separar a sus hijos, enviándoles a diferentes lugares para que sobrevivieran ya que ellos iban a ser encarcelados.   Su hermano, Luis, enfermizo, se quedó con una tía de su madre (Pascuala) en Balmaseda y no lo pasó demasiado mal.   Sus dos hermanas fueron enviadas a Santiago de Tudela (valle de Mena), pueblo cercano a Orrantia.  Seis años después decidió huir de Orrantia y regresar a Balmaseda.   Llegó sin saber qué pasaría pues no sabía si sus padres habían salido de la cárcel.

 

Infancia y juventud:

No recuerda muchos juegos infantiles (sin duda porque pasó parte de su infancia trabajando como un esclavo en Orrantia) pero sí de estar casi siempre en el río (esto coincide con la edad más avanzada que tuvo al regresar, con unos 12 o 13 años) cogiendo cangrejos, truchas, los huevos de las gallinas que por allí estaban…   También recuerda que robaban fruta de los frutales que había por lo que hoy es la Avenida Encartaciones.   Eran una cuadrilla de cuatro (Manín, Pikizu, Marre y Tente) y, si les pillaban, les metían a la cárcel (se supone que al calabozo unas horas o alguna noche).

 

El estraperlo

El estraperlo funcionaba de la siguiente manera.   Los maquinistas y fogoneros eran quienes se encargaban habitualmente de bajar sacos de cáñamo (llenos de harina -lo más habitual- pero también de garbanzos y lentejas de León, pan… así como otros productos) ocultos entre el carbón.

Cuando llegaban a Balmaseda había gente, como “Manín” y su compañero “Caroli” (así como otros) que se dedicaban a llevar al hombro los sacos cargados hasta donde lo tenían apalabrado (al bar de Goíta, a donde Cabrejas, a Las Tenerías, etc…).   Les llegaban a pagar un duro por saco y, en ocasiones, los trenes iban “tan cargados” que estaban una hora sacando sacos.   Recuerda que siempre había que hacerlo corriendo, para que no les atrapasen los de abastos.  Si te pillaban tenías que tirar el saco o lo que llevases (si caía al río o cerca podías intentar recuperarlo porque todavía se podía aprovechar).

 

Años 80:

Él era comunista (y lo sigue siendo) y, junto a Pikizu y Reme, formaron parte de la primera Mesa de Herri Batasuna de Balmaseda.   Trabajaron duro para limpiar y preparar la Herriko Etxea.   Pegaban carteles, repartían octavillas, etc…   Cuando salió ETA al principio “pareció la leche” pero rápidamente renegó de la violencia y considera que jodieron Euskadi.   Con la violencia llegó la desilusión y la desvinculación de la política activa.   Pikizu se quedó en HB, él se desvinculó y quedó apegado al Partido Comunista y, su otro gran amigo, Reme, pasó al PNV.

 



 

Entrevista completa:

Enlace al archivo de la entrevista completa, protegido por contraseña.

Para poder visionarlo, ponerse en contacto con Harresi Kulturala Elkartea.

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