Rosario Osante Santibáñez (1924)

 

Breve Biografía:

María Rosario Osante Santibáñez Hernández Rozas. Nació el 30 de agosto de 1924 en Balmaseda, en una casa encima del río Txikito donde vivían los de Vela, subiendo hacia Pandozales. Allí residieron hasta los 4-5 años y luego bajaron al pueblo.

En esa casa vivieron sus abuelos por parte de madre que procedían de Carranza. Su madre se casó con su padre que era de Otxaran (Zalla).

Estudió en el colegio de las monjas hasta que empezó la Guerra. Recuerda que les habían dado las vacaciones el 16 de agosto y el 18 comenzó la guerra. Ese mismo día les llamaron para recoger las cosas del colegio de las monjas porque a estas las echaron del pueblo y las mandaron a Francia, lo mismo que hicieron con los maristas.

Al principio, después de la guerra, tardaron en volver a poner la escuela en marcha. Con 14 años dejó de estudiar y se fue a trabajar a La Cepillera (allí estuvo hasta que trasladaron la fábrica cerca de Amurrio). Luego fue a barnizar a los talleres, a lavar ropa a los que tenían mucho dinero. Eran siete hermanos. Ha trabajado de todo.

Su padre trabajó en el depósito de La Robla. Quisieron llevarle a Santander a trabajar (durante la guerra se entiende) pero él no quiso. Su madre era ama de casa. Se le murió un hermano, Emilio, con 22-23 años.

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Guerra Civil:

El primer día que vino la aviación las autoridades dijeron que salieran todos a las afueras del pueblo. Lo recuerda porque ella estuvo. Después de eso empezaron a hacer los refugios: uno donde está la ertzaintza para subir al Castillo, otro en la calle Correría donde está la tienda del alpargatero y otro en La Robla.

Las únicas que no salieron de Balmaseda fueron las monjas de Santa Clara (a las otras monjas y a los maristas les echaron del pueblo). Los nacionalistas, los gudaris mayores (no los jóvenes que estaban en la guerra) les dijeron que si no se movían del convento (que era cerrado) y no salía para nada las vigilarían para que no las pasase nada.

Cuando los nacionales entraron en Balmaseda vinieron por El Berrón. Entraron al mediodía. Muchos no quisieron huir a Santander (muchos se quedaban porque lo veían todo perdido y decían la frase si han de matarme que lo hagan en casa) y, por esa razón,  aquella noche cogieron a muchos y les tuvieron en el campo de las monjas durmiendo.

Cuando ya habían entrado los nacionales después de conquistar San Roque fueron a bombardear el camino de Pandozales pues cerca de la zona de San Roque estaban todavía los republicanos. Al volar los aviones por encima de Pandozales creyeron que los reflejos que daba el río Txikito correspondían a militares republicanos que subían al monte (ya habían tirado antes bombas en esa zona) y decidieron bombardear todo la carretera de Balmaseda a San Roque. Allí les cogió a ella y a su familia así como a la familia de los Vela, refugiados en el río.

 

La postguerra. Aspectos varios:

Su madre con 11 hijos hacía de todo. Primero se levantaba a hacer desayunos para todos. Rosario, como hermana mayor, iba al regato a lavar la ropa para ayudar a su madre. El proceso era laborioso pero sencillo: lavabas, jabonabas y con el jabón se echaba al sol, en el verde en una campa grande, y cuando se secaba, lo regaban otra vez y quedaba todo muy limpio. Los lunes de todas las semanas se ponía lleno. El agua del río Txikito era el mejor por eso iba mucha gente a lavar. Al Río Grande (Cadagua) nadie iba a lavar.

Para alguien normal, a las 6 de la mañana a trabajar a la huerta (si tenías), a las 8 al trabajo normal, luego un porrón en la taberna y luego a la huerta hasta anochecer. También los había vagos que trabajaban poco.

Respecto a ella misma. Ha trabajado en tantos sitios… si estabas casada lo primero atender a los hijos y al marido. Llevar los hijos a las escuelas, poner la comida. Luego lavar y coser y los calcetines remendar (floretas y punteras). Las camisas cuando se estropeaban por las delanteras se ponían lo  de arriba abajo. Todo se aprovechaba. Con los baúles sobraba par aguardar la ropa, no había necesidad de armarios.

Con el racionamiento te daban al mes medio kilo de azúcar por persona para toda la familia. El pan también te daban racionado, un corte para cada persona. Comían mucho talo, mucha harina de borona porque no había trigo. Por Zalla, Güeñes y por ahí se llenaban todos los llanos de borona (maíz) con los que hacían los talos, las sopas, etc…. Los molinos funcionaban, los dos de El Cristo.

Tenían que ir a buscar al estraperlo algo de comida porque el racionamiento era muy escaso. Iban a por cosas necesarias (patatas, harina, aceite…). Recuerda que había muchos estraperlistas. Menciona a Dolores la estraperlista, Julián el maquinista de La Robla , etc…

Las fiestas: Cuando eran joven las más potentes era El Carmen (por la mañana feria, a la tarde toros y luego música) y las de agosto también muy bien. Una fiesta muy bonita era la de San Roque. Ha subido descalza dos veces y habrá subido por lo menos 30 veces. Subía un acordeón y había un baile estupendo. Siempre había txistu. Celebraban tres misas porque la iglesia es de Balmaseda pero venían también los curas de Arcentales y Carranza. Desde que era pequeña sus padres la subían en las cestas de burro. Luego a la tarde se hacía una fiesta en Pandozales cojonuda, ahí se merendaba… Luego al sanjuán se bajaba cantando y bailando y en el Sanjuan hasta la 1:00 o 2:00 de la mañana. Cantaban La Molinera (la canta).

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Entrevista completa:

Enlace al archivo de la entrevista completa, protegido por contraseña.

Para poder visionarlo, ponerse en contacto con Harresi Kulturala Elkartea.

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