Fernanda Zorrilla Larrea (1925)

Breve Biografía:

Fernanda Zorrilla Larrea “Fernandina” nació el 23  de octubre de 1925 en Balmaseda. Su padre puso una empresa pequeña de muebles en “Trascorrales”. Entre él y ella lo hacían. Él hacía los muebles (una cama, una mesilla…), ella lijaba y barnizaba y lo llevaba a la estación en un carro chiquitito. Luego lo pasó a La Calzada donde está Trameinsa en otro taller chiquitín.

Estudió en las monjas de la Cruz.  Sólo las cuatro reglas, no dio tiempo a más. Había una sola enciclopedia, cuadernos para escribir. Recuerda cuando cogieron a las monjas del convento, las echaron y les cortaron el pelo al cero y las quitaron el hábito. Supone que serían los socialistas o los comunistas.  Recuerda que había una clase en las monjas para pobres que no pagaban. El resto era de pago.

Recuerda cuando vino Prieto a inaugurar el pantano de Ordunte y subía mucha gente de Balmaseda a verlo. Iban cantando la Internacional con una bandera. Antes de la guerra ella empezó a estudiar euskera donde tiene Karmele el bar (plaza de Los Fueros). Su profesora era Maritxu Larrea. Aprendió solfeo con Alejandre. Pero les metieron a la cárcel y se acabó todo.

Lavaba ropa a los soldados en un pozo que tenían en la huerta y la pagaban una peseta. Tenían en casa una única bombilla pero ni calefacción ni nada. La calefacción de la casa la llenaban de serrín dos veces al día. Pasaban frío en la casa y tenía sabañones hasta en las orejas. Un día, a causa de los sabañones, se tuvo que comprar unas almadreñas como usan las gallegas.

 


 

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Guerra Civil:

En 1936 las monjas y los frailes nos tenía metidos en un puño. No ir a misa era pecado. Salió de misa a las 10 y vio en la “Casalavilla” un grupo de gente y había un hombre con camisa blanca y pantalón de mil rayas del que recuerda que decía “aquellos pobres, aquellos pobres…”. Se marchó de la plaza por la calzada y se encontró con un tío suyo que estaba en arbitrios en Villaverde y le preguntó porque había tardado tanto y le contó lo de la “Casalavilla”. Y su tío le dijo que ese era José Antonio Agirre que debía de estar echando un mitín poco antes de la guerra.

El principio de la guerra: Vivían en la calzada y el 19 de julio nació un hermano. Recuerda que una vez bajaban por La calzada, siguiendo el trazado de FEVE. Cuando llegaban los aviones primero tocaban las campanas y luego el cuerno de La Robla. Escapaban entonces al refugio y un día su madre le dijo que su hermano pequeño se había quedado en casa y marchó a buscarle y ella con su otro hermano pequeño de la mano hasta llegar a el refugio de El Bosque. Y justo antes del apeadero, cerca del refugio, les cayó una bomba que no fue de gran potencia y no les pilló de milagro. Cuando volvía a tocar la sirena o el cuerno, a casa otra vez. En otras ocasiones, sino tenían tiempo de llegar al refugio, se ocultaban bajo una emparradura o en un puentecito, cualquier cosa que les ocultara.

Los nacionales entraron el día 29 (diez días tardaron de Bilbao a Balmaseda). Serían 11 de la mañana. Se juntaron todos los vecinos y recuerda que según entraban, las vecinas preguntaban al capitán ¿nos afeitarán en seco? y el capitán respondía: no, en mojado.

Postguerra: Había necesidades después de acabar la guerra. Ella tiene un amigo al que le daban de comer y que incluso iban al Auxilio Social a comer. Hubo gente que pasó mucha hambre. A algunos les ayudaba dándoles cosas del caserío. Tenían una chapa de carbón y la alimentaban de carbón con las briquetas que tiraban dos tíos suyos que eran maquinistas del tren.

Su padre se dedicaba a comprar maderas con San Vicente. Una vez fue a Sotoscueva (Burgos) y trajo un cerdo oculto entre los maderos comprados. Aquella vez mataron un ternero y un cerdo para tener carne. En el molino de Serrano compraban harina y pienso para el ganado. Tenían que ir de noche en burro a cogerlo como si lo estuvieran robando. Ella aprendió a hacer pan y tortos.

Estraperlo: Muchas subían con cestos, bajaban huevos y lo que podían a clientas que tenían. Dolores y la suegra, Máxima, del exalcalde Joseba Zorrilla eran grandes estraperlistas. También Salus la molinera… había mucha.

Tiendas: la de Lucio, la de Intxaurbe, Luis Larrea, José Olaortua, su tía Mercedes (la viuda de Álava), Ambrosio, Aristondo que vendía cosas de ferretería… había pocas tiendas. Había dos zapaterías, una de Mendia y otra de Valenciano.

Represión moral: Si te sentabas con tu novio que no se te viesen las rodillas. Era la inquisición. A misa no se podía entrar sin medias ni en mangas cortas… siempre con velo, el rosario, etc… Eran los curas los que ponían las normas sociales.

Bodas: las bodas eran muy tristes. La única boda que vio de blanco fue Angelines Pisón a las 6 de la tarde. Y bajó a verla desde La Calzada. El resto eran tristes. Ella se casó en la iglesia de San Juan a las 9 e la mañana el 15 de marzo. Una amiga modista de Bilbao le hizo un vestido negro. Cree que ni llevó bolso. La comida en casa. Se hizo lo que se pudo. Fueron a Bilbao en tren donde pasaron la primera noche y, de ahí, a Valencia (de 9 a la mañana a las 12 de la noche. Fue lentísimo). Fueron a ver las fallas.

Llegada de la democracia: La gente hablaba pero no sabía mucho lo que era. Hubo divisiones entre las cuadrillas del pueblo por la política.

 



 

Entrevista completa:

Enlace al archivo de la entrevista completa, protegido por contraseña.

Para poder visionarlo, ponerse en contacto con Harresi Kulturala Elkartea.

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